Madrina Soy Tan Feliz

Madrina soy tan feliz, porque tengo en ti el amor de una segunda madre que es incondicional, el sostén siempre fuerte como el de una hermana y esa complicidad de amigas que nos caracteriza.

Sé que puedo contarte todo y tendrás para mí un amoroso consejo, el apoyo emocional que necesito y que guardarás mis secretos hasta la muerte porque ese es el tipo de relación que llevamos y que tanto me gusta y aprecio.

De hecho, hoy que te celebro quisiera comprometerme contigo, con el hecho de que espero jamás traicionar tu confianza y ser siempre una aijada que te dé tanto cariño como el que tú me das, así como espero siempre ser tu amiga.

Felicidades madrina por ser para mí ese ejemplo amoroso que veo en cada una de tus acciones, gracias por acompañarme de la forma en lo que lo has hecho que es tan especial.
¡Felicidades en tu día!