Mi Hija En Tus Brazos

En uno de mis paseos mentales, me moví hacia el futuro cercano. Pude observarte con mi hija en tus brazos, ella escuchando y tú contándole historias sobre la obra de Dios con nosotros.

La imagen me emocionó y seguí avanzando unos años más, hasta que la pequeña niña empezaba a ser adolescente. Tú seguías allí, como confidente, orientándola en sus dudas y confirmando la fe de su joven corazón. En ese sueño había abrazos entre ustedes, risas y bromas, lágrimas y palabras de consuelo.
Aunque haya soñado despierta, deseo de corazón que se vuelva realidad, por eso te digo, amiga del alma, que serás madrina.

Para mí es un privilegio poder contar contigo, entregarte a mi pequeña, tu ahijada, para que la guíes en su camino, seas como una segunda mamá.
Celebremos, pues, este momento especial, pues pronto seremos comadres y entre las dos le brindaremos a la pequeña lo mejor de nuestro amor, de nuestra sabiduría.

¡Felicidades, madrina!

Merece Un Brindis

Apreciada señora: me dirijo a usted en este maravilloso día para darle una noticia aún mejor. Esta ocasión especial merece un brindis con la más fina champaña, en compañía de las amistades selectas…

No pongas esa cara de ¿es conmigo? Sé que el mensaje ha llegado a la persona correcta. Solo pretendía sorprenderte un poco y bromear con el tono formal para prepararte antes de decir… ¡Serás madrina!

Sí, lo has leído bien. De entre todos los familiares, amigos y conocidos, decidimos escogerte como la segunda madre de nuestro bebé. Eres la mujer perfecta para esta responsabilidad.

Esperamos te sientas honrada y contenta, tanto o más que nosotros. No nos cabe ninguna duda que te desempeñarás muy bien en ese rol, lo disfrutarás y nuestro retoño estará feliz de contar con una madrina tan especial.

Ahora sí, propongo un brindis por ti. ¡Salud!

Educación En La Fe

Estoy solicitando una maestra para mi niño. Esa mujer no será para enseñarle matemáticas, geografía o historia, sino educación en la fe. Necesito que muestre una conducta ejemplar, dé testimonio con su vida de lo que cree, sea cariñosa, paciente, divertida, algo así como una segunda mamá.

¿Te animas? Queremos que seas tú la escogida, porque posees todas esas cualidades y otras más. Di que sí y serás madrina.

Ya eres parte de la familia y deseamos estrechar mucho más nuestros vínculos contigo. Complácenos, por favor, concédenos la alegría de entregarte a nuestro hijo para que lo guíes en el camino hacia Dios. Apóyanos en esa hermosa y delicada labor de esculpir el alma de nuestro pequeño.

Gracias por adelantado, además de felicitaciones. Estamos seguros de que tu respuesta será positiva. En ese momento la felicidad se multiplicará por mil y el amor crecerá a la enésima potencia.

¡Serás la mejor madrina!

Te Ganaste Un Premio

Amiga entrañable, tengo algo que contarte. Te ganaste un premio. Sí, es verdad, no pongas esa cara de incredulidad. No fue sorteado al azar, sino que lo lograste por tus méritos.

Te explico mejor: eres una excelente amiga, mejor maestra, mujer íntegra, alegre y cordial. Vives tu fe desde el ejemplo, dando testimonio en cada acto de tu vida. Por todo eso te considero merecedora de un gran honor, al mismo tiempo que una gran responsabilidad. Espero que me des el sí… ¡Serás madrina!

Conozco de cerca el amor que te une con mi hija, por eso decidí confiártela. Seremos sus dos madres, ayudándola a crecer en cuerpo y alma, guiando sus pasos, orientando sus decisiones. Nadie mejor que tú para hacer equipo conmigo ¿verdad?

Felicitaciones entonces, querida madrina. Sé que lo harás muy bien y mi hija estará contenta de tenerte a su lado. Yo también seré extremadamente dichosa de convertirme en tu comadre.

¡Gracias, amiga!

Quiero Entregarte Una Sorpresa

Son muchos los días que han pasado desde la última vez que conversamos. Es por eso que quiero entregarte una sorpresa. Requiere solo de un poco de agudeza y actitud divertida.

A mí se me ocurrió esconder la noticia entre las letras del mensaje. Solo debes fijarte en las mayúsculas que inician cada oración. Mantén los ojos bien abiertos. Avanza por todo el texto, ya falta poco. Diviértete mientras tanto y sonríe, al final vas a reír también.

Recuerda que como mi amiga tienes un lugar especial en mi corazón. Imagina lo que significaría que nuestra amistad se hiciese más fuerte. No es posible, quizás pienses, pero te aseguro que sí lo es.

A partir de este momento, te nombro madrina de mi bebé.

¿Qué te parece? Serás madrina, la más hermosa, la más querida. Me ayudarás a criar a mi niño, a educar su joven corazón y sus sentimientos. Serás su mamá en la fe y ambas le brindaremos todo el amor que se merece.

¡Felicidades, madrina!

Te Elijo A Ti

Amiga querida, hoy te elijo a ti para que me acompañes en esta nueva etapa de nuestras vidas, para que puedas junto a nosotros, padres todavía inexpertos, guiar y conducir por el camino del bien a nuestra amada pequeña. Por eso estoy feliz de comunicarte nuestro deseo de que seas su madrina.

Sé que desde siempre este lazo estaba implícito, por nuestras conversaciones, pero hoy se hace realidad y esto me causa mucha felicidad. Estoy segura de que serás la mejor madrina que niña alguna podría tener y espero que tengamos la bendición de Dios en todos los ámbitos.

Nadie mejor que tú para ejercer esta misión de amor, tú mi gran amiga, la más idónea por el profundo cariño que ambas nos tenemos desde hace mucho tiempo. Tú eres la indicada para asumir esta responsabilidad compartida que surge de este vínculo que iniciamos hoy.

¡Felicidades!

Responsabilidad Y Amor

Ser madrina implica responsabilidad y amor, todo lo que desde que nos conocemos, desde niñas, yo veo en ti. Ese amor que siempre das a montones, sin límite y sin medida.

Esa responsabilidad que siempre manifiestas en todos los actos de tu vida. Eso es lo que yo buscaba para entregarte mi mayor tesoro y afianzar lazos de amistad fuertes y duraderos que perduren en el tiempo.

En esta especial ocasión, deseo que aceptes ser la madrina de mi bebé, a quien ya conoces y amas, porque has vivido a mi lado muchos de estos momentos maravillosos que hemos compartido entre lágrimas y risas. Con momentos de duda y otros de seguridad plena.

Bendigo el momento en que Dios decidió unirnos para lograr esta amistad y estoy muy alegre de ofrecerte este regalo que sé que apreciarás en su justa medida.

¡Felicidades!

Encontré Lo Que Buscaba

Sin duda alguna, contigo encontré lo que buscaba. Y es que yo buscaba lo mejor del mundo, una mujer que fuera madre sin serlo, que le agradaran los juegos y travesuras infantiles. Una maestra que conduzca a sus alumnos por la escuela de la vida con una guía cariñosa pero disciplinada.

Eres eso y más, alguien con quien tomar chocolate en el invierno bajo la lluvia mientras compartes un bello cuento, guerrera en el campamento de verano como cómplice en las tristezas que dejan los primeros amores. Por eso yo siempre pensé que serías perfecta madrina para mi hijo y hoy gracias a Dios puedo ofrecerte este vínculo amoroso con mi familia, con todo el cariño del mundo y con la seguridad de tu aceptación amorosa y plena.

Deseo que siempre estés a nuestro lado como el ángel protector que siempre has sido y te agradezco desde ahora tu bendición.

¡Felicidades, madrina!

Seremos Comadres

Siempre lo supiste y hoy te lo confirmo, somos amigas y seremos comadres. Desde que supe que sería madre y te di la noticia tú siempre sugeriste esa posibilidad, hoy puedo convertirla en una realidad y te la ofrezco. ¡Serás madrina!

¡Celebremos juntas! Sé la alegría que esta noticia te produce y no puedo menos que estar dichosa y felicitarte, así como agradecerte por estar siempre aquí, dispuesta para lo que se presente.

Casi puedo verte, como en todo momento, tan cuidadosa y protectora, tan alegre y divertida, serás una bendición para cualquier niño… Yo, tu flamante comadre, tengo el privilegio de contar con tu cariño y con toda tu colaboración para con nosotros.

Pasaremos momentos increíbles en familia, atesoraremos vivencias inolvidables. Agradezco al universo que me dio la oportunidad de conocerte y hacerte parte de mi familia, de los seres especiales que compartirán nuestra existencia con amor.

¡Felicidades!

Acompáñame

Este es un pedido especial, casi un ruego, acompáñame. Desde hace un tiempo nos conocemos, quizá no tanto como todos esperaban, pero siento en mi corazón que eres la indicada para esta tarea, la cual nos hará más cercanas y más amigas, unidas por el amor.

Te escogí como madrina de mi hijo/a, y estoy segura de que recibirás esta noticia con gran alegría pues has estado tan emocionada como nosotros con este nacimiento. Esa energía y dedicación que puedo ver proyectada en cada una de tus acciones, la sinceridad de tus actitudes hace que me sienta confiada como si te conociera desde siempre.

Dios quiso que se diera este vínculo, de otra manera no me lo hubiese inspirado, ya que sus mensajes a veces nos llegan por vías insospechadas.

Ahora acompáñame, para que hagamos una labor hermosa y edificante con tu flamante ahijado/a.

¡Felicidades!