La Esperanza Es Su Premisa

Gracias mujer por tu don alentador, esa condición tuya de consolar y alimentar de fe a todo aquel que te rodea, en especial si se trata de tus hijos, lo que te convierte en una buena madre, una para quien la esperanza es su premisa.

Para ti, el ánimo siempre se mantiene alto, aferrado en que siempre se podrá, lo que ha causado en tus hijos un comportamiento noble, sereno y muy especialmente espiritual. Estar siempre cerca de Dios, confiar en sus decisiones y respetar su tiempo han sido tus más significativas lecciones de vida.

Hoy queremos agradecer esa extrema dedicación en su crianza que los encaminará por el bien, por lo justo, lo equilibrado, lo correcto y honesto para que sean iguales que tú, buenos. ¡Dios te siga iluminando! Te continúe llenando de sabiduría, paciencia para continuar con tu labor. Sigue así queriendo alcanzar todo lo que deseas y transmitiéndoselo a tu descendencia.

Una Madre Divertida

Hoy queremos felicitarte con la misma tónica con que nos has enseñado a vivir, una muy alegre, entusiasta y motivadora… Gracias madre por la buena vibra, por tu energía positiva, eres una buena madre, una madre divertida que siempre nos has sabido entretener y hacer reír.

Todavía recuerdo nuestras interminables tertulias en las que nos carcajeábamos por cualquier tontería, las caminatas nocturnas donde eran más los ejercicios a la mandíbula contándonos nuestras locuras que la quema de grasa abdominal, sin dejar a un lado esa extraña manía tuya de querer hacer primero los crucigramas que traían las revistas y periódicos viejos.

Gracias mamá, tú eres más que buena, simplemente eres un ángel que irradia mucha luz, eres mi confidente, mi mejor amiga, el mejor e inigualable regalo de Dios. Yo no sé qué seas para el resto, para mi eres mi todo, mi mundo, la mujer perfecta. ¡Qué nadie te borre nunca las ganas de reír!

Una Madre Prestigiosa Y Con Poder

En estos tiempos cuando criar se ha convertido en tarea de superhéroes, lograr tener el control de los hijos sin agredirlos e irrespetarlos es todo un logro. Estas palabras son para ti, por ser una buena madre, una mujer prestigiosa y con poder para darse a respetar sin intimidar.

No decidiste ser amiga de buenas a primeras, pues les enseñaste a tus hijos que todo en la vida tenía un valor, que la confianza y camaradería entre ambos se ganaba. Por eso jamás hubo un sí o un no con desperdicio, todo se dio en la justa medida del merecimiento.

Ahora tus hijos te ven como una figura de autoridad, pero sin atropellar, eres para ellos una mujer con control y decisión que siempre los sabrá guiar, corregirlos y motivar.

Celebra, pocas logran mezclar dulzura, temple, autonomía, justicia y amor con el propósito de hacer el bien. Tú pudiste. ¡Enhorabuena!

Una Madre Amiga

¿Quién dijo que una madre no podía ser la mayor cómplice de sus hijos? Si tú lograste ser la más solidaria, toda una compinche y encubridora de secretos sin que te faltaran el respeto. Felicidades, tal camaradería te convirtió en una buena madre, una madre amiga.

A un lado dejaste todas esas ideas y premisas que apuntan que una madre es una figura de autoridad, la única que tiene la potestad de tomar decisiones y establecer las reglas del juego, por el contrario, fomentaste el diálogo, el consenso y lograste total confianza y participación de tus hijos.

¡Qué bonito es saber que entre ustedes no hubo secretos! Qué tanta intimidad no traspasó los límites de la edad y la experiencia. Tus hijos siempre vieron en ti a una mujer próxima, a quien amar y no temer, con quien conversar, consultar las situaciones más complejas, alguien para compartir los momentos de felicidad.

Para Una Madre Todo Terreno

Siempre estas preparada para cualquier circunstancia porque eres fuerte, valiente, muy resistente y nunca sientes temor… o por lo menos frente a tus hijos las piernas no te han temblado. Eres una buena madre, estas felicitaciones van para ti, para una madre todo terreno, para esa mujer decidida que siempre mantiene vivo y entusiasta a nuestro corazón.

En las enfermedades no flaqueaste, estuviste al frente de la situación brindándonos siempre cuidados, atenciones con esmero y dedicación. En los escenarios más duros te mantuviste de pie, buscando siempre una solución y lo más importante de todo, nada ni nadie ha borrado ni borrará tu hermosa sonrisa.

Estas palabras se quedan cortas para resumir todo tu potencial. Solo nos resta decirte que esa energía y luz que irradias nunca se debilite o apague, que a pesar de nuestra edad siempre estés presente para que seas esa fuente inagotable, ese motor que impulsa nuestros días.

Mamá Orgullosa

Sabemos que estás feliz y que no encuentras como disimular tanta vanidad y arrogancia… no te condenamos, por el contrario te justificamos porque tiene motivos de sobra para estarlo y celebrarlo. Felicidades por ser una buena madre, una mamá orgullosa del camino que han recorrido sus hijos.

Todos sus éxitos te los deben a ti, a tu esmero, dedicación y entrega durante su crianza. Ahora ve el resultado de tus horas de trasnocho, de esos días con fuertes dolores de cabeza por sus travesuras y uno que otros traspiés en la escuela, de reiterados castigos y regaños… Finalmente lo lograste, los has conducido por el sendero del bien, apegados a las leyes de los hombres y las emanadas por Dios.

Ellos lucen complacidos, este merecimiento es mutuo. A ti por todo ese esfuerzo, a ellos por la disciplina y atención. Sonríe, camina con firmeza, segura de tus estrategias ¡Lo has logrado!

Una Madre Exitosa

Pudiste contigo y con ellos, porque tus hijos jamás fueron una carga y menos la excusa para tu crecimiento. Siendo madre siempre tuviste tiempo para poder realizar tus anhelos. Felicidades, eres una buena madre, una madre exitosa, porque quien está para sí, se siente feliz y puede irradiar felicidad para los demás.
Lograste estar a tiempo en todas sus actividades, atender a tu hogar y compartir con tu esposo; un ritmo tan agitado nunca te despeinó, pues no perdiste tu estilo, buen gusto y elegancia. Dejaste a un lado la idea de la renuncia y sacrificio para encaminarte en la organización del tiempo, la disciplina y la acción.

¿Lo mejor de todo? Siempre lo hiciste con una amplia sonrisa, estamos seguros que servir sin descuidarte te agradaba. Ahora tus hijos te lo agradecen porque no hay nada más gratificante para ellos que ver plena, feliz y realizada a la mujer que les regaló la vida.

Para Ti, Madre Abnegada

Para ti, madre abnegada, felicidades porque quien deja a un lado sus propios deseos e intereses como tú, se convierte en una buena persona, una buena madre.

Eres una mujer incondicional, dedicada a todo y a todos sin detenimiento, siempre con disposición y entrega en el ejercicio de tus actividades, pero cuando de tus hijos se trata no tienes miedo al sacrificio y a la renuncia.

A tus hijos no les falta nada porque jamás has perdido el enfoque, estás pendiente de cada uno de sus requerimientos y dedicas varias horas del día a sus cuidados y atenciones.

Frente a las críticas del resto, quienes han señalado que te has dejado al olvido, les respondes que es solo cuestión de tiempo, pues cada etapa en la vida de tus hijos pasará de manera fugaz y ya al hacerse mujeres y hombres no tendrás la oportunidad de esta entrega total ¡Dios te cuide!

Eres Una Madre Justa

Le has dado a cada uno de tus hijos lo que les corresponde por merecimiento. Para cada uno de ellos, ni más, ni menos, esa siempre ha sido tu bandera de vida. Eres una madre justa y eso a su vez te otorga la distinción de buena madre, porque quien imparte equidad, enseña también la virtud del respeto, la honradez y el valor del esfuerzo.

Felicidades, tu actuación le regalará al mundo hombres y mujeres justos en su proceder, apegados a los límites de los derechos propios y ajenos. Hoy ellos conocen lo que significa la competencia leal, el premio digno de recibimiento y rechazan todo aquello que no les pertenece por falta de empeño.

Cuando una madre es justa, es buena a su vez porque fomenta la motivación por lo que es mejor, no defrauda y todos sus hijos se sienten recompensados por sus actuaciones, por ende son muy felices.

A Ti, Una Madre Con Desapego

Hay quienes piensan que el desprendimiento es falta de amor, pero hoy queremos demostrar que tal comportamiento es la mayor muestra de libertad que una madre puede brindar. A ti, una madre con desapego queremos felicitar por enseñarle a tu hijo a no sufrir más por sentirse poseedor de cosas, de momentos, de personas.

Has sido una buena madre, una mujer cerca y a la vez distante, quien ha fomentado en su hijo una relación enriquecedora, independiente, con base en el amor genuino, los sanos límites, sin dejar de ser tierna, consentidora y cariñosa.

Ejercer esta labor, poniendo en práctica tal premisa, sabemos que no fue fácil, pues siempre estuviste en la mira de las críticas, pero en la actualidad tu hijo es un hombre con una sólida autoestima y madurez emocional. De ese resultado no te queda otra que celebrar y sentirte muy orgullosa porque ambos son dueños de su vida.