No Le Muestres Los Dientes

Mira, él es mi perro, el perro que adopté; no le muestres los dientes…ahora él es parte de nuestra casa, dame tu aprobación…ven, hermano, quiero que seas tú quien le ponga un nombre. Sí, él tendrá su casita en nuestro patio, jugará con nosotros, será nuestro fiel perro guardián y cuidará siempre de todos nosotros.

Ven, acaricia su pelaje, él te necesita contento…recibirá nuestras órdenes, comerá lo que le demos, tendrá su correa y su collar, para que le saquemos a pasear… ¿has decidido cuál será su nombre? ven, no le tengas miedo, haz que se sienta en su hogar.

El Perro Que Adoptaste

El perro que adoptaste para que fuera tu compañero, lo encontraste en el camino; sin tener que buscarlo demasiado. Te siguió, te miró con sus ojos lastimeros, y fue tu decisión adoptarle, porque siempre sale ganando el que desinteresadamente entrega su cariño a otro ser. Felicitaciones…

Aunque se alimenta sólo de sobras de comida, no le falta qué comer ni dónde apagar su sed. Cuando le viste revivir, te sentiste recompensado, pues ya no muestra sus costillas, está desparasitado y sus ojos muestran un brillo especial: es que ahora tiene un amo, tiene con quién caminar a quién hacer feliz.

Hay Un Nuevo Ser En Tu Vida

Cuando planificas tu día a día, ya no piensas sólo en ti: hay un nuevo ser en tu vida, gracias a él sabes lo que es estar al servicio de alguien, sin esperar otra recompensa que tener con quien compartir tu soledad…

Desde que tuviste la feliz idea de adoptarle, y le pones su collar para llevarlo a pasear, es él quien te lleva cada vez más adelante, y sin calcular el riesgo, se acerca a otros animales, ladra a los perros del vecindario, y va marcando su territorio… es tu pretexto para caminar y disfrutar de la nueva vida con tu mejor amigo.

Felicitaciones, Ya No Estás Sola

Felicitaciones, ya no estás sola, adoptaste un perro faldero, y te preocupas de su aseo, salud y alimentación… cuando le llevas a la peluquería canina, vuelves con él orgullosa, es tu mascota mimada, que llama la atención por sus capitas abrigadoras y de colores atrayentes, que combinan con el color de su pelaje.

Le llamaste como al perro de tu novela preferida, y es el tema obligado de conversación con tus sobrinos y los niños del barrio. Él llena tu vida, sabe cuándo le llevarás a pasear, cuándo estás triste y cómo llamar tu atención. Siempre estará a tu lado para cuando lo necesites.

Adopté Un Perro Que Me Ladra

Ya no estoy solo, adopté un perro que me ladra. Tengo con quien salir a pasear, de quién preocuparme, a quien cobijar y alimentar. Alguien que me venga a saludar siempre cuando llego a casa. Felicito a quien me dio la idea, pues ya no hay sitio aquí para la soledad, ni para el desánimo: él es un ser vivo, y necesita estar sano, aseado, presentable y bien alimentado.

Su aspecto es el de su amo, está siempre dispuesto a jugar; tiene el jardín sembrado de señales que marcan su territorio, para que a nadie le quepa duda que hay otro habitante en este dulce hogar.

Adoptaste Un Perro Guardián

No te daba lo mismo cualquier mascota, adoptaste un perro guardián. Uno que desde cachorro se echara a lo ancho de tu puerta, ladrando a quien intentara pasar…te felicito, hiciste una buena elección: su sola presencia ahuyenta a quien se aventura a pasar por tus tierras, no hay extraño que escape a su ojo y oído vigilantes.

Poco a poco, a fuerza de estímulos y correctivos, fuiste adiestrando sus hábitos y costumbres, y él ha crecido siendo tu fiel perro guardián, como tú querías: un perro que fuera tuyo, que obedeciera a tu señal para actuar, siempre a tus necesidades.

El Día Que Decidiste Adoptarme

El día que decidiste adoptarme, pasé de ser un perro de la calle a tener casa y comida seguras… decidiste que yo, por mis características, era tu perro, y me pusiste un collar, me abrigaste y te preocupaste de que nada me faltara nunca más en la vida.

Y aunque mi instinto de callejero te hizo pasar muchos problemas, permaneciste fiel a tu decisión… te felicito, eres mi amo, a quien sirvo con devoción.

Ahora que estoy un poco más viejo, de poco te sirvo; pero soy tu perro, aún te salgo a recibir y paseo contigo, y ese vínculo no cambiará jamás…

Papá, Quiero Un Guau Guau

Tu pequeña hija veía un perro en la calle y te decía: “papá, quiero un guau guau”.
Probaste satisfacer su deseo con peluches, con juguetes a pila o a cuerda, pero eso no era lo que la atraía. Y te decidiste a adoptar un perro… te felicito.

Fueron un día los dos a elegir el guau guau, entre muchos cachorritos en adopción…no te importaba el pedigree, sino que fuera mansito y juguetón. Y ese cachorro de ojos oscuros y orejas largas, con su pequeña cola y sus patitas pequeñas, fue elegido por ella como mascota.

Perros Callejeros

¡Enhorabuena! Adoptar un perro, es una buena noticia para contrarrestar el número de atropellos y vejaciones que sufren estos animales domésticos a causa del hombre. Cuando la mayoría los pateas y empuja fuera de su hogar, tú decidiste darle la mano a un can e invitarlo a tu hogar.

Es significativo el número de perros callejeros que recorren a diario las calles y avenidas de pueblos e importantes ciudades, frente a la mirada indiferente de mujeres y hombres.

Muchos de ellos abandonados por sus propios dueños por motivos de mudanza, imposibilidades económicas para su manutención o simplemente en rechazo a sus comportamientos. Adoptar un perro proveniente de un refugio, es disminuir esa cifra de caninos en condición de calle.

Por eso aplaudimos tu generosa iniciativa al darle un hogar, una nueva oportunidad de vida digna y respetuosa e incluirlo como un miembro más de tu familia, esto lo ayudará a sanar en lo físico y emocional.

Alma Y Sentimientos

Decidiste adoptar un perro. Con esta acción le brindas una mano a la sociedad al disminuir el número de caninos callejeros que representan riesgos de salud y seguridad.

¡Un perro tiene alma y sentimientos! Con él aprenderás la importancia de la responsabilidad y el compromiso, porque toda mascota necesita de cuidados y atenciones.

A casa llegará un amigo un tanto inmaduro y juguetón, porque los perros curiosamente pocas veces se cansan de divertirse. Un compañero fiel, puesto que nunca piden nada al dar amor. Sensible y entusiasta, porque será empático con tus sentimientos y siempre estará dispuesto a darte ánimo.

Protector y fiel; un perro cuidará de ti y de tu hogar con honor y lealtad.

Finalmente, adoptar un perro, es una manera positiva de combatir el especismo, acción discriminatoria al considerarse el ser humano una especie superior al animal. Tu abrigo y protección es una muestra de respeto por este mamífero al darle un digno lugar en el mundo.